Nos lo hace a veces más difícil

Cuando niño

¡¡Muy buenas!!

Después de bastante tiempo sin hacer comentarios y aislado de las redes sociales hoy he decidido que era el momento de volver.  Como saben (o tal vez no 😉 ) la última entrada que hice, fue en el mes de octubre y donde meses después participé en la Disa Maratón de Las Palmas… lo hice, si, pero no fue nada nada fácil. Me sentí peor de lo que pensaba así que decidí hacer un alto para recuperarme un poco y me gustaría compartirlo con ustedes para que vean que las noticias no solo son que corro montones de km! Sino que también a veces uno flaquea!!

Después de meses esperando empezaron a hacerme en el hospital las pruebas para poder cambiar a la medicación biológica (la otra medicación me sentaba cada día peor). Primero tengo que empezar en octubre con otra pastilla, necesaria para que pueda un mes después comenzar con el tratamiento biológico. Además, hay un tiempo en que hay que compaginarlo también con la anterior, es decir, ya eran 3 medicaciones lo que estaba tomando y eso hay veces que al cuerpo no le gusta… a pesar de quitarme los dolores en gran medida me empezó a afectar de otra manera.

Poco a poco empecé a sentir molestias tipo dolores de cabeza, mareos, cansancio en las piernas, etc. Tanto que al salir de la cama por la mañana para empezar el día me sentía como si fuera ya la hora de irse a dormir. Me sentía increíblemente cansado todo el rato.

Normalmente, suelen hacerme una analítica cada tres meses para ver si todo va bien, y en una de esas apareció el hígado un poco inflamado. No le dí demasiada importancia pero me notaba cada vez más cansado.

Pensando que solo era un bajón normal, y que era la típica vaguería que a veces se apodera de nosotros para no salir a entrenar, decidí apuntarme a la Disa Maratón para tener un objetivo y así motivarme un poco más, pero tuve poco tiempo de entrenamiento y me cansé mucho, la rodilla me fastidió parte del camino (el cual tuve que hacer caminando)y , aunque uno siempre se lo pasa bien cuando está “metido en el ajo” no tuve las mejores sensaciones.

Poquito tiempo después tuve de nuevo analítica y consulta médica, como siempre digo “ mi I.T.V” 🙂  Ahí el médico vio que la inflamación del hígado había aumentado notablemente respecto a la vez anterior (las transaminasas estaban bastante altas ) y que un mes después debería volver porque había que controlarlo. En ese momento decidí comentarle de dejar las pastillas que había tomado hasta ahora, una de las medicaciones que me sentaba tan mal y la que sustituí por el biológico, y me dijo que ya era posible dejarlo.

Poco a poco el hígado está “volviendo a su lugar” y ya apenas se queja, me siento también mucho mejor, y esta ha sido la semana en la que he estado preparado de nuevo para empezar a entrenar un poco, todos los días una carrerita para volver al monte pronto. Y mi cuerpo reacciona bien!!

Por qué les cuento todo esto, a veces el cuerpo te pide parar, luché con todas mis fuerzas pensando que era todo una cuestión en mi cabeza… pero hay un momento en el que se necesita una pausa. Ahora vuelvo con más ganas y sintiendo que el entrenamiento no es una carga sino que el cuerpo me lo pide, está preparado de nuevo  y esta es la sensación que tanto me gusta, me hace disfrutar y sentirme un poco más fuerte.

 

Contento con mi tratamiento biológico. 🙂